Marco de trabajo

Justicia comunitaria y cuidado compartido

Articulamos prácticas territoriales donde cada hogar sustituto y persona con discapacidad lidera las decisiones sobre su propio entorno vital sin intermediarios asistenciales.

Ruta situada

Cuatro fases de coinvestigación

Fase 01

Escucha activa territorial

Conversamos directamente en las salas de los hogares y sedes vecinales para mapear rutinas diarias, barreras de accesibilidad y saberes previos sin diagnósticos externos preestablecidos.

Fase 02

Co-diseño del sostén

Construimos acuerdos vinculantes entre cuidadoras, equipos psicosociales e infancias para definir horarios de relevo, apoyos técnicos específicos y herramientas pedagógicas ajustadas a cada contexto.

Fase 03

Sostenimiento y relevo

Activamos círculos de descanso mutuo y acompañamiento médico directo que protegen el bienestar físico de las madres sustitutas, evitando la sobrecarga en las labores cotidianas de crianza.

Fase 04

Autonomía comunitaria plena

Transferimos metodologías documentadas a comités vecinales autónomos para que la protección activa y la defensa de derechos continúen sin dependencia prolongada de la fundación.

Postura ética

El cuidado diario es justicia comunitaria, nunca caridad pasiva

Rechazamos las fórmulas de beneficencia que tratan a las familias como receptoras silentes; la soberanía de los barrios comienza al reconocer la experiencia de quien sostiene la vida.

Articulación técnica territorial

Compartimos guías de intervención situada con redes e instituciones aliadas.